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El Secuestro

  La noche volvía a caer sobres los tejados de Londres, poco a poco el negro manto de la oscuridad cubría la ciudad, las estrellas de luz artificial que empezaban a brotar en los edificios y casas de la urbe entraban en contrate con el cumulo de estrellas que empezó a cubrir el negro azabache del cielo. En la calle Russet cercana al rio Colne varios perros buscan alimento entre los cubos de la basura al lado de una vieja casa abandonada, sus contraventanas están casi todas caídas y las pocas que se mantienen en sus sitios les faltan lamas o están a punto de desplomarse. Los cristales están rotos o tan sucios que no se distingue si son cristales o papeles, la puerta tiene varias tablas a modo de cierre y la antigua verja de metal, en su día alta y cuidada se encuentra arrancada en la mayor parte del perímetro de la vivienda, que al parecer se utiliza para que los vecinos de la zona acumulen su basura, bolsas de plástico negro cuyo contenido maloliente se desparrama por el suelo, l...

Poción multijugos

 Los jóvenes magos sentados en la penumbra del salón de la casa de los Carrason, estaban pensativos, aunque habían conseguido una lista de posibles objetivos por parte de los carroñeros al servicio de Lord Voldemort, no podían saber cual sería el primero de todos en ser atacado o secuestrado. Revisaron la lista varias veces intentando averiguar cual podría ser el siguiente, pero tan solo estaban los nombres, ninguna indicación o marca que les pudría dar esa pista. Encendieron la chimenea para calentarse un poco y relajarse, la emoción  de la noche de ayer les había dejado muy tensos y querían sentirse algo tranquilos antes de continuar. Hicieron una cena básica con unos sándwiches de queso y un poco de carne que habían calentado de forma apresurada en la chimenea. Fred y Nuria se acomodaron juntos en el sofá, ella se abrazó a él cerca de uno de los brazos del sofá. Miller se sentó en una de las butacas que quedaban en la sala y Ángel estaba sentado en la alfombra que había en ...

La lista

 En la vieja casa de Tonwcester los cinco estudiantes del colegio Hogwarts, habían puesto en marcha un plan para capturar al ladrón de objetos mágicos Sean Morrison con la esperanza de que este les llevara hasta la pista de la gente que los mortifagos pretendían secuestrar. El plan había salido bastante bien y tenían a su objetivo bajo el influjo de la maldición Imperius que el joven mago de Slitherin Ángel Crawford había lanzado sobre Sean. Ahora debían utilizar este recurso con cabeza para poder asestar un pequeño golpe a las redes de Lord Voldemort, y así poder debilitar sus actividades o hacer que se centrase en ellos y poder darles más tiempo a Harry y los demás que se encontraban en una misión secreta para Albus Dumbledore. La idea inicial que habían tenido era enviar a Morrison a las filas de los carroñeros para así conseguir que se infiltrara y les pasase información valiosa, para ello Ángel había propuesto llevarle a una casa franca donde estos rufianes se solían reunir pa...

La búsqueda

 Después de decidir que quedarse de brazos cruzados mientras el resto de la orden se preparaba para enfrentarse al señor Tenebroso, el grupo formando por los cinco jóvenes magos pensaron que había llegado la hora de hacer algo más que esconderse en una casa a la espera de ser atacados. Tenían que hacer algo, todos estaban aportando algo a la causa y ellos sentían que solo eran unos prisioneros en su propia casa, eso debía cambiar; debían ayudar a sus amigos que estaban ahí fuera en una misión para él director Dumbledore. Dejaron el salón, donde Sirius y los demás estaban aún mirando como Miller, Nuria, Ángel, Edu y Fred se despedían de sus amigos y seres queridos, habían decidido que iban a hacer algo para ser parte importante de la lucha con los mortifagos; ascendieron la escalera hasta el primer piso y abrieron las dobles puertas de madera de roble con dos libros grabados en la madera. La biblioteca se abrió ante ellos con su techo reflejando el estado del cielo del exterior del ...

La noche más oscura

 La noche extendía ya su oscuro manto sobre el pequeño pueblo Bibury, las pocas estrellas que se dejaban ver tímidamente entre las nubes de tormenta parecían pequeñas luces en medio de un mar de negro azabache. La casa situada en el número treinta y tres de la calle Great Wall de aquel pueblecito volvía a tener luces en sus ventanas y salió un espeso humo por las chimeneas, los moradores de la casa de piedra habían montado una carpa cerrada en el patio trasero lo cual llamó la atención de algunos de los vecinos de la pequeña localidad. La carpa de unos colores ahora apagados, tenía aspecto de raída y necesitar un buen lavado; y aunque no ocupaba mucho del terreno colindante a la casa era centro de las miradas perdidas de las gentes que pasaban por la calle ya fuera al trabajo, la compra o simple curiosidad. En el interior la joven maga Nuria agradecía a sus amigos Miller y Edu, y al señor Arthur Weasley la ayuda para convertir mediante un complicado encantamiento la vieja carpa, qu...